Luxemburgo y París mantienen congeladas tres cuentas bancarias a nombre de María Eugenia Padua y Otilia Portillo Padua, ex esposa e hija de Alfonso Portillo, por un monto total de €2 millones (unos Q21 millones), por dudas en la procedencia del dinero. Analistas jurídicos consultados aseguran que estas pesquisas podrían cambiar el rumbo del proceso judicial en contra del ex presidente eferregista.
La petición de congelación de los bienes forma parte de una alerta que el estado de Luxemburgo, Francia y Suiza lanzaron al encontrar “movimientos sospechosos” en las cuentas de la hija y ex esposa de Portillo, efectuados desde Guatemala durante el 2002 y el 2003.
El Ministerio Público (MP), al enterarse del hallazgo, pidió a las autoridades de esos tres países europeos, a través de una asistencia judicial, que de manera precautoria se congelaran los fondos de los familiares de Portillo, según consta en documentos a los cuales Prensa Libre tuvo acceso. La información fue corroborada, además, con investigadores que siguen el caso, quienes pidieron guardar el anonimato.
Después de haber permanecido cuatro años escondido en México, Portillo fue extraditado el 9 de septiembre último, acusado del desfalco de Q120 millones en el Ministerio de la Defensa.
Dos horas le bastaron al juez Julio Jerónimo Xitimul, del Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal, para beneficiarlo con una fianza de Q1 millón, luego de haber asumido que no había peligro de fuga.
La fianza fue pagada en ese mismo instante por Portillo, quien tenía preparados dos cheques de caja: uno por Q300 mil y otro por Q700 mil.
El primero fue adquirido en el Crédito Hipotecario Nacional el 6 de octubre, un día antes de que fuera entregado por las autoridades de México. El otro era de una agencia de Zacapa, del Banco de Desarrollo Rural, y le fue entregado el mismo día que llegó al país.
Origen de los fondos
Las pesquisas que se siguen por este nuevo caso de presunta corrupción establecen que los ¤2 millones provienen de los fondos destinados para la refacción escolar y de dos cheques donados por el Gobierno de Taiwán al gobierno del FRG, para que los destinara al proyecto de Bibliotecas de la Paz.
Estos últimos, que suman US$1 millón (Q7.4 millones) fueron girados a nombre The Oxxy Bank Ltd., offshore que pertenecía al Grupo Financiero de la República y cuya sede estaba en Belice.
Investigadores deducen que este dinero terminó en manos de familiares del ex presidente en el extranjero, luego de un viaje por bancos de Guatemala, Miami y París, entre otros.
Al ser consultado al respecto, el Gobierno de Taiwán envió un primer informe a la Fiscalía contra la Corrupción, donde refiere que efectivamente dos cheques salieron a nombre de Oxxy Bank, debido a que el donatario (Portillo) así lo había solicitado.
Pese a que los recursos eran para una obra pública, nunca ingresaron en el presupuesto nacional, tal como se puede corroborar en las nóminas de ejecución presupuestaria de esas fechas.
Galleta escolar
El resto del dinero, para un total de ¤2 millones provendría del programa de refacción escolar, al cual el Estado destinó unos Q45 millones al año para alimentar a unos dos millones de estudiantes de primaria y preprimaria, en el área urbana y rural.
La compra de la galleta escolar y el atol se hizo a través de un proceso de licitación, luego del cual salieron beneficiadas cuatro empresas. Una de ellas fue Operaciones y Descuentos Diversos, S.A. (Oddisa), a la que el Estado le pagó Q27 millones para este programa.
Por medio de una offshore, esta firma, que actualmente está dada de baja en el Registro Mercantil, presuntamente trasladó unos Q3 millones a una cuenta de la hija y ex esposa de Portillo, en París.
Esto se pudo establecer por medio de un rastreo que efectuaron las autoridades bancarias del país. “Después de pasar por las offshore, se trasladaron a las cuentas de María Eugenia Padua y Otilia Portillo, en Estados Unidos”, aseguran las fuentes.
Cruzan el atlántico
Las pistas bancarias también establecieron que, después de haber recibido los fondos, la ex esposa y la hija de Portillo, quienes en ese entonces vivían en Europa, los trasladaron a otras tres cuentas en países europeos, donde fueron detectados y ahora se están inmovilizados hasta que se terminen las pesquisas.
La inmovilización se hizo en el 2006, bajo el concepto de un posible vínculo con acciones de lavado de dinero internacional, pero no fue sino hace pocas semanas que la información fue proporcionada en exclusiva a Prensa Libre. La razón dada por los investigadores es que no podían hablar del tema hasta tener las evidencias.
EE. UU. investiga el caso
Pero no solo los países europeos se interesan por este hecho, sino también en Estados Unidos se encuentra abierta una investigación, debido a que los movimientos involucran a la banca de ese país.
El MP en Guatemala está a la espera de que la Task Force (fuerza de tarea) instalada en Estados Unidos en el 2004, rinda su informe final sobre las pesquisas de actos de corrupción cometidos durante ese período presidencial.
Un año después de que Portillo asumiera la Presidencia, el rostro de Otilia Portillo acaparó portadas, luego de que se supo que cursaría estudios en la Universidad de Cambridge, Gran Bretaña, una de las 10 mejores del mundo, donde han estudiado desde Isaac Newton hasta la realeza europea.
Miembros del Estado Mayor Presidencial (EMP) revelaron que los estudios de Arquitectura, cuyo costo rebasaba los Q250 mil al año, eran financiados con fondos públicos provenientes del EMP, lo cual por el momento no ha sido constatado.
Otras anomalías
Este caso se viene a sumar al resultado del trabajo que investigadores anticorrupción hicieron en Panamá, por medio de las cuales detectaron que varios ex funcionarios del gobierno de Portillo abrieron cuentas bancarias con fondos supuestamente provenientes de Guatemala.
Las pesquisas en aquel país arrojaron que los recursos ingresaron en el sistema financiero panameño y luego fueron enviados de regreso a Guatemala, también a la cuenta de Oxxy Bank. Finalmente terminaron en una serie de cuentas en México a nombre de Portillo Padua y su madre.
En México se logró establecer, a través de la Comisión Nacional Bancaria de Valores, que en el Banco Mercantil del Norte S.A. (Banorte), Portillo tenía tres cuentas bancarias: una de cheques, número 0161-0388-001658; otra en dólares, con número 0161-0160-494196, y una de inversión 0161-0190-0109128. En las tres estaban registradas las firmas de Portillo y su hija Otilia.
En la primera parte de la asistencia enviada a Guatemala se tomaron como base informaciones bancarias desde el 2000 al 2004, pero aún no se ha enviado la documentación que acredite si aún están abiertas.
Padua González tenía abierta la cuenta 0610-3880-02093 en el Banorte, donde recibió, en el 2001, unos seis millones de pesos mexicanos (al menos Q5 millones).
Uno de los depósitos se efectuó el 1 de febrero del 2001, por medio de una transferencia electrónica enviada por el banco Serfin, S.A., y al ingresar fueron retirados 5.9 millones de pesos.
Quince días después, el 16 de febrero del 2001, se depositaron 600 mil pesos, y el mismo día fueron sacados 599 mil.
Autoridades mexicanas establecieron que existen otros movimientos parecidos, que oscilan entre siete y ocho millones de pesos.
Durante esas fechas, curiosamente, fueron aprobadas las transferencias de fondos de los ministerios de Educación, Salud y Gobernación hacia el de la Defensa.
Según los documentos contables, se trasladaron unos Q906 millones. Uno de esos traspasos fue de Q120 millones, de los cuales Q34 millones fueron para José Armando Llort, presidente del Crédito Hipotecario Nacional en esa época.
La declaración de Llort en Estados Unidos indica que el ex presidente se quedó con recursos de las transferencias, con los que se compró un reloj, una camioneta y varios inmuebles.
El nuevo caso de corrupción podría dar un giro al proceso que se sigue contra Portillo, quien por el momento se ha librado de la justicia.
Fuente http://prensalibre.com/pl/2009/enero/19/287566.html